INSOMNIO NOCTURNO (En tiempos del Covid19)
En el silencio del insomnio, a mitad de la interminable cuarentena
sin temer siquiera al fantasma aburrido que me observa de frente
en esta soledad de mis cuatro paredes
sin tiempos marcados, ni diferencia de lunes o sábados
en la cama de hecho, ya no descanso, duermo hasta tarde
no puedo salir, el día a día es impreciso y lento
es un interminable descenso sin abrazos para querer
sin beso para alcanzar la mejilla
o el saludo de mano
para mí es terrible
conformarme con la mirada y la voz
que sueñan haber salido de ojos y labios
detrás de las máscarillas que cambian los rostros
me conformo con murmullos sin poder leer los labios
la voz ya no parece mía
vivo oculta en un disfraz y nadie sabe si tengo enojo
nadie sabe si acaso me sonrío
todo se ha frenado como en un catatónico gemido
Y así en este juego de espejos que significan las múltiples noticias
Pandemia en el mundo, fáciles contagios
me quedo en casa y mi casa me devora
mi casa me aisla
y mi isla me ensimisma
trabajo en casa, duermo en casa
aturdiéndome de pantallas
sin diferenciar pijama de vestido
ni día de noche
hasta mis fantasmas y demonios se han aturdido
trabajan a mi lado
se acurrucan en mis oídos
sueñan conmigo con que se disipará
la contingencia eterna en la que no sé nada
porque no entiendo nada
porque desde marzo vislumbrábamos que pronto terminaría
no puedo prometer que podré controlar mis nervios
y mi alcoholismo es el único que da cuenta
cuánta anestesia requiere el duelo
de no tener a nadie que responda
será acaso un sueño del que no despierto
o es mi sueño volver a sentir compañía de gente.
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